LA REALIDAD OSCURA PARA LA FAUNA SILVESTRE: COMPRA Y VENTA DE ANIMALES

El Perú es conocido por ser uno de los países con mayor biodiversidad en el mundo, albergando una variedad de ecosistemas que van desde la selva amazónica hasta los Andes y la costa del Pacífico. Esta riqueza biológica ha convertido al país en un objetivo para aquellos involucrados en el comercio ilegal de animales, quienes buscan lucrarse a gastos de especies únicas y amenazadas.

En el año 2021, mediante los 5000 rescates de animales silvestres se realizó una campaña denominada “Si compras eres cómplice”, lo que quiere decir es que los traficantes venden porque la gente compra, claro ejemplo de oferta y demanda. Ante esta situación, es evidente que la población tiene que tomar conciencia sobre sus actos, esto debido a que al traficante no le importa la razón de la compra del animal, ni la forma que se va a ver afectada la fauna silvestre, solo le interesa vender. 

El tráfico ilegal no solo se basa en la comercialización de solo un animal como un loro, zorro, mono, culebra, o cualquier otro, sino que los dueños de lo ajeno se atreven a sacar cientos y miles de animales para generar mayor ganancia por tener animales exóticos y que se encuentran en peligro de extinción. No obstante, lo peor que sucede con estos seres vivos es que los mantienen encerrados, golpeados, sin comer y en pésimas condiciones, incluso los llevan a mercados clandestinos, lugar donde los venden como pan caliente. 

Dentro de este contexto, la compra y venta de animales en el Perú es una práctica compleja que involucra aspectos culturales, económicos y éticos. En ese sentido, animales como llamas, alpacas y guanacos han sido criados y comerciados por generaciones, contribuyendo a la economía local y a la preservación de tradiciones ancestrales. No obstante, la globalización y el aumento de la demanda de mascotas exóticas han ampliado esta práctica, llevándola a territorios más complejos.

De esta manera, las especies más codiciadas suelen ser aquellas con características estéticas llamativas o con valor en el mercado de mascotas exóticas. Entre las especies más afectadas se encuentran el loro vasa, el jaguar y la taruca, todas ellas enfrentando riesgos significativos debido a esta actividad. Esta actividad ilícita tiene como principal motivación, atender la demanda de animales silvestres como mascotas o negocios que impliquen testeos en animales, al ser comprados con estos fines pueden ser sancionados con multas que ascienden hasta 500 UIT, además constituye un delito que lleva pena de cárcel. 

En síntesis, la captura y comercialización de estos seres indefensos ha venido creciendo, lo que representa una seria amenaza para la diversidad biológica que alberga el país. Por ello, es crucial encontrar un equilibrio entre la preservación de las tradiciones culturales y la protección de la biodiversidad, es así que con una combinación de regulaciones efectivas y educación, es posible avanzar hacia un modelo más sostenible y ético en esta relación centenaria entre las personas y los animales.




Comentarios